martes, 15 de septiembre de 2009

CRITICAS

La exquisita sensibilidad estética de Armando Juez San Salvador (Bata-Rio Muni, 1954), se derrama en todas y cada una de sus acuarelas.
Paisajista de mirada lúcida, lo que primero se evidencia al encontrarnos ante el conjunto de su obra es su capacidad reflexiva ante el motivo representado, aspecto que le lleva a analizar con profundidad determinadas cuestiones que son la base de su trabajo: luz color y composición.
Artista plenamente capacitado para plasmar las peculiaridades de cada ámbito visitado por su mirada, su pintura parte de la realidad para llegar a una sintetización vigorosa de alto valor lírico. En este sentido podemos comprobar, gracias a la muestra individual que del artista celebra estos días la galería Xeito, que la progresión de su obra es hacia la claridad y la eliminación de los obstáculos situados entre el pintor y lo representado.
Con el tiempo su pintura se ha enriquecido por un inteligente ahorro de elementos expresivos y por una limpieza que denota un gran dominio de tan difícil procedimiento como es la acuarela.
La figuración se deshace en sus cartulinas, que son pura eclosión de luz, mientras intenta envolverse en la suavidad de la pincelada por medio de una delicada y ajustada entonación.
Investigador de las diversas posibilidades lumínicas, esta faceta le lleva a realizar una pintura lúcida y transparente: la tinta suelta, con mucha agua, el dibujo esencial o casi transparente, sin resaltar los perfiles más allá de lo necesario.
Armando Juez despliega ante nosotros el misterio de la claridad en una obra llena de hallazgos, investigación y poesía. Estos matices, que nos revelan algo más que a un creador en plena posesión de sus recursos de oficio, es lo que distingue a Armando Juez de otros paisajistas, tan hábiles como él tal vez en la técnica de la acuarela, pero sin esa sensibilidad para hacer de cada escena algo tan sorprendentemente sugestivo.
Miembro de la Agrupación de Acuarelistas Vascos, Armando Juez ha labrado su carrera expositiva fundamentalmente dentro del ámbito del País Vasco. Su ya amplia trayectoria se ha visto reconocida con importantes galardones, siendo el más reciente el Primer Premio Nacional de Acuarela “Gaudí 2002”, otorgado al pintor en Córdoba el pasado año.

Carlos Delgado.
El Punto de las Artes.
Madrid, 28 de Marzo de 2003.